El pasado de Siria

Las revueltas que recorren el mundo árabe también han llegado a Siria, un país que vive en un constante estado de emergencia desde 1963 y con un único partido político existente, el del presidente del Gobierno, Bashar Al Asad. Por eso, esta semana nos desplazamos a uno de los lugares con más ruinas históricas por kilómetro cuadrado.

Siria, un pequeño país de Oriente Medio, limita con Jordania en el sur, con Líbano al suroeste, con Irak al este y con Turquía al norte. Su capital es Damasco, aunque la ciudad con más habitantes es Aleppo, 4 millones frente a algo más de 3 millones y medio.

Mapa de Siria // Fuente: Asiaviaje.com

En tiempos remotos, sus ciudades costeras fueron importantes puertos fenicios. Más tarde, Sirio formó parte de Egipto, así como de los Imperios Babilónicos, persas y romanos. En el siglo XVIII perteneció a la Turquía Otomana y en el siglo XX pasó a manos de Francia, junto con Líbano,  algo que nunca les gustó y no pararon hasta conseguir la independencia, en 1946. Por ese motivo, el 17 de abril celebran el Día de la Evacuación, para festejar la salida de las tropas extranjeras de Siria y del mandato de la extinta Sociedad de Naciones.

Como curiosidad, al país no llega prensa europea, la única con otro idioma que no sea el árabe es el Syria Times y gran parte del periódico está dedicado a dar información sobre la agenda del presidente. Apenas cuesta unos 7 céntimos y es que en Siria los precios son muy bajos. Montar en autobús también cuesta 7 céntimos.

Para conocer más secretos sobre el país, os recomiendo ver el programa Españoles por el mundo que se dedicó a Siria.

Fuentes:
Geo Planeta, Irán y Siria 2007, Siria.es y Ministry of Tourism Syria.

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Las Fiyi, antiguas islas caníbales

Ya ha pasado más de una semana y Japón continúa luchando contra los elementos para poder controlar la central nuclear de Fukushima. Sin embargo, hoy no os voy a hablar del país del sol naciente, sino de Fiyi, uno de los muchos que sufrió la alerta de tsunamis decretados en el área del Pacífico después del terrible terremoto de magnitud 8.9 que asoló Japón.

Las islas Fiyi se encuentran en el Océano Pacífico Sur, cerca de Vanuatu, Nueva Caledonia , islas Salomón y Papúa Nueva Guinea (países que forman parte de la Melanesia) y también cerca de Tonga, Samoa, las islas Cook y la Polinesia francesa. De sus más de 300 islas, las dos más grandes son Viti Levy y Vanua Levu y su capital es Suva.

Mapa Islas Fiyi // Fuente: negociodeviajesporinternet.blogspot.com

En 1643 recibieron por primera vez a exploradores europeos, pero pasaron más de 100 años hasta que otros, como James Cook, decidieran introducirse en un terreno tan alejado repleto de tierras vírgenes. En el siglo XIX, muchos comerciantes se desplazaron a las islas para buscar productos y alimentos como madera de sándalo y pepino de mar. Este contacto entre fiyianos y europeos permitió que los primeros pudieran manejar herramientas de metal y armas y conseguir tabaco y telas. Sin embargo, este supuesto avance provoco luchas intestinas entre los clanes, llamados mataqali. Además, muchas de las ciudades se convirtieron en puertos comerciales muy importantes, lo que provocó que países como Francia, Reino Unido y EE.UU quisieran disputárselo. El ganador de la batalla fue Reino Unido, que consiguió proclamar a las islas como colonia británica en 1874 y en 1970 lograron su independencia.

Uno de los problemas de Fiyi son las luchas entre fiyianos e indios, que habían abandonado su país para conseguir una vida mejor. Desde principios de XX, la segregación racial hacia los indios fue común, así como asesinatos y atentados de grupos radicales fiyianos. Aunque la situación ha mejorado, de momento no hay una solución cercana.

En cuanto a su cultura, se expresan mucho a través de la danza y, más concretamente mediante los mekes, bailes tradicionales que se interpretan en momentos transcendentales como nacimientos, bodas, muertes…

Las islas “caníbales”, como también se las conoce, realizan muchas tallas en madera, como garrotes de guerra o tanoas, vasos típicos del lugar.

Tanoa // Fuente:Nisabula.com

Más información: GeoPlanetaFiji Government Online Portal

La tercera parte de La Española

Hay lugares con estrella y otros estrellados y lamentablemente Haití se encuentra en el segundo grupo. Al gran terremoto de este año hay que sumarle la epidemia de cólera que se está cebando con la población, sin recursos para retirar los cadáveres de las calles.

Haití, cuya capital es Puerto Príncipe, ocupa la tercera parte de la isla La Española. Aunque fue descubierta por España, estos se decepcionaron al ver que el oro de las minas se agotaba y fueron abandonándola, provocando la entrada de piratas franceses que se asentaron en la Isla de la Tortuga. En la época de la Revolución Francesa, en Haití había 10 veces más esclavos que blancos o libertos y cualquier murmullo acerca de lo que ocurría en el país galo podía desatar la locura, lo que sucedió en 1789 con Toussaint Louverture. En 1804 Haití consigue ser libre, siendo la primera República negra en hacerlo, pero fue marginada por las potencias mundiales por temor a un contagio liberal.

Mapa de Haití //Fuente: Atlasescolar.com.ar

El camino de Haití no fue más fácil a partir de entonces, con golpes de estados, pagos de deudas a la metrópoli francesa y una invasión de marines estadounidenses de 1915 a 1934. Pero el presidente haitiano François Duvalier no fue un buen soplo de aire frío, ya que tenía una milicia llamada los tontons macoutes que sembraban el terror por donde iban.

En Haití conviven dos lenguas oficiales: el francés y el criollo haitiano, también conocido como Aiysyen, ambas reconocidas como tales desde 1987. Al principio, el francés fue el idioma de la élite, que se empleaba como si fuera el oficial aunque la gran mayoría de la población no lo supiera hablar. Tiempo después, se comenzó a utilizar el criollo en las escuelas para combatir la analfabetización y desde entonces ese idioma ha ido ganando un enorme prestigio.

Una de las religiones con más adeptos (o la que más) es el vudú que se ha puesto en boga sobre todo a raíz del terremoto. El catolicismo se implantó en la isla con la llegada de Cristobal Colón; el protestantismo en el siglo XIX, pero ¿y el vudú?. El vudú se incorporó a esta lista de religiones con la llegada de esclavos procedentes del reino de Dahomey, hoy Benin. Durante los siglos XIX y XX Haití estuvo al margen de Roma practicando la brujería, la hechicería, la magia negra e incluso el canibalismo, todo esto más arraigado en las clases campesinas.

En 1996 se inició un movimiento promovido por houganes (sacerdotes vudús) que pretendían estructurar esta religión a la manera católica con misas semanales, adaptándolo a los nuevos tiempos para evitar que la sombra del pasado caiga sobre ellos.

El vudú es una práctica monoteísta que orienta a sus devotos a equilibrar las fuerzas del bien y del mal, de lo natural y de lo sobrenatural, en su vida diaria. Existe un Dios (o Gran Maitre ) que no interviene en la vida de los seres humanos y deja esa función a unos espíritus llamados loas, cuya devoción rige esta religión.

Vudú haitiano // Fuente: The Sydney Morning Herald

Más información en el diario ClarínSepiensa.orgLinguamón y El Nuevo Diario de Nicaragua